Como bola de billar, Kidlat Tahimik llegó a Guanajuato

agosto 4, 2019

Escrito por: Fabián de la Cruz Polanco | @fabiancpolanco

Como parte de las actividades realizadas en su pasada edición, el Festival Internacional de Cine Guanajuato (GIFF por sus siglas en inglés), contó con la presencia del director filipino Kidlat Tahimik, conocido como el padre del cine independiente de ese país, que fungió como país invitado de esta edición, quien también ofreció una conferencia magistral, contando con la presencia de un buen número de asistentes.

Considerado como autor de una obra que se distingue por su originalidad y una búsqueda constante de nuevas formas expresivas, en su filmografía Kidlat Tahimik explora temas fundamentales para la identidad filipina, como su cultura ancestral y su relación con el mundo moderno.

A diferencia de otros autores, su obra fílmica se ha desarrollado a la par de la vida del hombre detrás de la cámara.

Mantenerse en el camino recto, ir a la escuela de cine, hacer un blockbuster, viajar a Hollywood y conocer a Harvey Weinstein o algo por el estilo, yo más bien soy como una bola de billar que va de un lado a otro y de alguna manera termina el camino recto”, dijo el también economista de profesión, quien durante su estadía en Guanajuato causó expectación por su manera peculiar de vestir y expresar sus ideas.

Para Tahimik la cámara se volvió una herramienta a través de la cual ha podido dar luz a sus inquietudes como ser sensible, dentro de un mundo cada vez más mecanizado. El realizador marca la pauta al momento de contar historias, que sólo pueden surgir en el país que lo vio nacer, muchas veces en contra de las exigencias del capitalismo como se practica en occidente.

Kidlat Tahimik ha explorado sus contradicciones culturales internas haciendo películas no comerciales desde 1975. Este proceso de “introspección en cintas de celuloide” es su manera de desenterrar el “duende” interior: el genio creativo pre colonial que ha sido enterrado en el proceso de “educación” de los colonizadores. Esta búsqueda la comparte con artistas de su siguiente generación, al asesorar a jóvenes cineastas, lo que le valió el título de ‘Padre del cine independiente filipino’.

Cabe mencionar que su ópera prima, Perfumed Nightmare (1977), así como su último trabajo: BalikBayan # 1 (2015), han sido viajes consistentes en la búsqueda filipina de liberación cultural.

Tengo un duende, pero no es como los duendes de ‘Harry Potter’ que aparecen por arte de magia, sé que también es una palabra en español, pero esto es diferente, es como un espíritu creativo dentro de mí hecho por mis experiencias”, explicó en referencia a su modo de ver la vida y hacer cine.

Fotografía: Cortesía Imagen Latente (Miguel Vidales)

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