Close Up: Salma Hayek

Adelaido Martínez.-

Desde Coatzalcoalcos, Veracruz, nos llega una mujer que tal vez ni siquiera esperaba la suerte que iba a correr con su carrera artística, y más allá, su vida personal. Amada por muchos y odiada por otros más, ella hace lo que le venga en gana y ha salido avante en ese andar por la vida. Con ustedes, Salma Hayek.

Nació en la ya mencionada ciudad jarocha el 2 de septiembre de 1966, hija del político Sami Hayek. Tuvo una infancia normal, marcada por una fuerte influencia católica producto de su entorno familiar. Estudiaba Relaciones Internacionales en la Universidad Iberoamericana cuando la farándula llamó su atención.

Comenzó en el mundo del modelaje y los comerciales (participó en uno promocionando a la desaparecida hamburguesería BurgerBoy).

Hacía una temporada en la obra infantil “Aladino y la lámpara maravillosa” cuando fue invitada a hacer televisión. Fue entonces que debutó en la telenovela “Nuevo amanecer” (1987), bajo las órdenes de Ernesto Alonso, la cual estelarizaron Jacqueline Andere y Pedro Armendáriz. Salma actuó con un elenco joven que incluía a Daniela Castro, Raúl Araiza y Héctor Suárez Gomís.

Después, Lucy Orozco le dio la oportunidad de protagonizar su versión de la historia de Mimi Bechelani “Teresa”, en 1989. Ahí actuó con gente como Claudio Brook, Irma Dorantes, Patricia Reyes Spíndola, Rafael Rojas, Daniel Giménez Cacho, Miguel Pizarro y Rosa María Bianchi. La historia fue un éxito rotundo con más del 70 por ciento de audiencia para una telenovela vespertina.

Cuando todo parecía que se iba a encaminar como toda una estrella de la pantalla chica, decidió dejarlo todo en México y comenzar a picar piedra en los Estados Unidos.

Tras varios años de estudiar actuación, consiguió un papel en la cinta “Pistolero” (1995), de Robert Rodríguez, al lado de Antonio Banderas. Ese mismo año, actuó en la cinta mexicana “El callejón de los milagros”, con un reparto que incluía a María Rojo, Bruno Bichir, Ernesto Gómez Cruz, Delia Casanova, Tiaré Scanda, Juan Manuel Bernal, Margarita Sanz, Luis Felipe Tovar y Daniel Giménez Cacho.

De hecho, sólo hay registradas dos actuaciones más de Salma en la pantalla chica. Una en “El vuelo del águila” (1994), donde interpretó a una aristócrata relacionada con don Porfirio Díaz, y una actuación especial en “Gente Bien” (1996).

Pero estaba claro que no iba a dejar Hollywood por nada. En 1996, actuó en “Del Crepúsculo al Amanecer”, cuya participación se reduce a la escena memorable en la que baila con una serpiente en el cuello (¿se acuerdan?). luego, en 1997 protagonizó junto a Matthew Perry (“Friends”) “Un impulsivo y loco amor”, comedia romántica con cierto éxito.

A partir de ahí, fincaría su carrera en la Meca del Cine con cintas buenas, malas y regulares. Por ejemplo, “Studio 54” (1998), en la que aparecieron Ryan Philippe, Neve Campbell y Mike Myers; “Aulas Peligrosas” (1999), con Elijah Wood y Josh Harnett; “Dogma” (1999) y una actuación especial en la cinta de Arturo Ripstein “El coronel no tiene quien le escriba” (1999).

Y por supuesto, no nos podemos olvidar de “Wild Wild West”, en la que a pesar de Will Smith, Kevin Kline y Kenneth Branagh, la cinta resultó ser un fracaso rotundo.

Con el nuevo milenio llegaron trabajos como la cinta española “La gran vida” (2000), que le dio la oportunidad de experimentar con otro tipo de personajes. Hizo papeles especiales en “Tráfico” (2000) de Steven Soderbergh, y en la cinta dominicana “En el tiempo de las mariposas” (2001). Ya por ese entonces rondaba por su mente el personaje de la mítica Frida Kahlo.

Fue hasta el 2002 que pudo hacer ese sueño realidad con la cinta “Frida”, que rompió con todo. Las críticas fueron muy divididas entre quienes la odiaron por tremenda “osadía” y quienes alabaron su actuación. La cinta llegó a los Oscares y ella fue nominada como Mejor Actriz, pero no ganó. Fue la segunda mexicana en ser nominada al premio, sólo detrás de Katy Jurado.

Después de esta experiencia apareció en “Érase una vez en México” (2003); “Bandidas” (2006), en la que compartió pantalla con Penélope Cruz; un cameo en “A través del universo” (2006); “Son como niños” (2010), el doblaje en “El gato con botas” (2010) y la cinta ibérica “La chispa de la vida” (2011), de Álex de la Iglesia.

Otras cintas en las que ha participado son “Savages” (2012); las dos entregas de “Son como niños”; la cinta animada “El profeta”, en la que presta voz a uno de los personajes y además produce; “How to Make Love Like an Englishman” (2014), con Jessica Alba y Pierce Brosnan; “Everly” (2014) y “Cuento de cuentos”, del italiano Matteo Garrone, que en mayo pasado compitió en la Selección Oficial del Festival de Cine de Cannes.

En el plano personal, es bien sabida su relación con el millonario francés François-Henri Pinault, de la cual nació una niña llamada Valentina Paloma. Ha habido muchos rumores de que él le ha sido infiel en infinidad de ocasiones, una de ellas con la famosa modelo Linda Evangelista.

También ha sido criticada en varias ocasiones por mostrar una actitud “anti-mexicana”, pero ella misma ha salido al quite demostrando lo contrario. Muestra de ello fue en 2012, cuando fue una de las invitadas especiales del Festival Internacional de Cine Acapulco (FICA), donde hizo gala de su sencillez y simpatía.

Pero Salma va a seguir siendo como es, a pesar de todo. A vivir la vida por la que ha trabajado, y a seguir haciendo cine.

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