Ray Zubiri

Cineasta mexicano retrata marginación de indígenas canadienses

Diana Ruiz.-

Para el cineasta mexicano Juan Manuel Sepúlveda, Canadá es uno de los países de América más desarrollados, después de Estados Unidos. Sin embargo, poco o nada se conoce de sus pueblos indígenas.

Eso se debe en buena medida a que quienes colonizaron el Oeste Norteamericano se encargaron de erradicar a la mayoría y a otros los recluyeron en reservas; unos como prisioneros y muchos como desplazados en sus propias tierras”, refiere.

Ante este panorama desolador decidió filmar “La balada del Oppenheimer Park”, documental con el que busca dar voz a algunos de los indígenas sobrevivientes de ese territorio y quienes, debido a las escasas oportunidades de mejorar sus vidas, han encontrado en las bebidas embriagantes una forma de escapar a la realidad.

Así, el largometraje muestra el proceso que siguen Harley Prosper, Janet Brown y Bear Raweater (nativos exiliados de reservaciones canadienses), mientras crean una película dentro del perímetro del parque donde se reúnen a beber todos los días.

Utilizando su vida cotidiana y su larga historia de opresión, ellos transforman el diario rito de beber en una celebración desafiante.

De acuerdo con Sepúlveda, estos indígenas sufren el rechazo constante tanto de los “blancos” como de su propia comunidad, y encuentran en el alcohol un escape y un catalizador a su dolor, su esperanza, su deseo, odio y su resistencia ante el sistema.

También evidencia cómo 1860 a  1990, ciento cincuenta mil niños indígenas canadienses fueron internados forzosamente en escuelas residenciales con la finalidad de “matar al indio en el niño,” según el lema oficial. Sujetos a maltratos, abusos, hambre y enfermedades, sólo 80 mil lograron sobrevivir.

Cabe destacar que este, el tercer largometraje del cineasta mexicano, sigue la línea de su anterior trabajo “Lecciones para una guerra”, donde reflejó la resistencia del pueblo Ixil al genocidio perpetrado por el ejército Guatemalteco.

Hablada en inglés, pero producida por mexicanos con apoyo del IMCINE, la UNAM a través del Centro Universitario de Estudios Cinematográficos y el FONCA, es una cinta de atmósferas, percepciones y experiencias con tintes de western y humor negro.

Aunque el documental posa la mirada sobre los pueblos indígenas de Norteamérica, también lo hace para hablar de la resistencia indígena en México y el resto del continente”, precisa Juan Manuel Sepúlveda, egresado del Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC).

“La balada del Oppenheimer Park” compite por el Premio Mezcal al Mejor Largometraje en el 31 Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG), y a partir del 10 de marzo se exhibirá en tres fechas en la Cineteca Nacional de la Ciudad de México, así como en Cinépolis.

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