Caleidoscopio: Un monstruo con retraso mental en el cine mexicano

septiembre 5, 2018

Por: Redacción

Cada vez resultan más decepcionantes las películas que nos da el cine mexicano. Al menos las comedias o comedias románticas que ya han encontrado un nicho específico entre los espectadores (los que todo les parece bueno y bonito, sin capacidad de crítica ni juicio respecto a lo que ven), pero que destacan más por sus pésimos guiones, historias inverosímiles, poco originales y llenas de clichés; con actuaciones mediocres y dignas de un capítulo de Lo que dice el dicho o La rosa de Guadalupe.

En lo que va de 2018 han llegado a cartelera auténticos desastres cinematográficos como La boda de Valentina, Cómplices, Todo mal, Eres mi pasión, Hasta que la boda nos separe, Lo más sencillo es complicarlo todo o Más sabe el diablo por viejo, entre otros.

El más reciente lleva por título Plan V, una propuesta decepcionante protagonizada por Natasha Dupeyron y José Pablo Minor que a muchos hace cuestionarnos cómo es que algo con narrativa y dirección tan pobres, además de actuaciones anodinas, ha podido exhibirse en cines del país.

Y es curioso, porque en redes sociales es cada vez más frecuente leer comentarios de quienes se dicen hartos de ver cómo la industria cinematográfica nacional produce películas de poca calidad como esas que, efectivamente, siempre tendrán espectadores; porque el humor y la comedia fáciles o poco inteligentes, el romance barato, las situaciones comunes  y los estereotipos siguen y seguirán gustando.

Incluso, en el cine mexicano de comedia o comedia romántica también es cada más frecuente ver actores de televisión, específicamente los que han forjado sus carreras en el mundo de las telenovelas, lo cual no es malo; muchos de ellos ansían una oportunidad en la pantalla grande y por tanto, subir un peldaño más.

Lo malo es que pese a estar en cine siguen actuando como si estuvieran en un melodrama. Eso aunado a una mala historia y un guión pésimo, da como resultado una bomba atómica de proporciones apoteósicas que por muy bizarro que sea, “gusta” a ciertos espectadores.

Muestra de ello es la recién estrenada cinta Dibujando el cielo, protagonizada por Maite Perroni e Iván Sánchez, dos de los rostros más conocidos de las telenovelas en México. Dirigida por Ana Laura Calderón, esta propuesta de corte romántico resulta el episodio de un culebrón disfrazado de película del que nadie se acordará en unos meses.

También otros opinan que forzosamente debe apoyarse al cine mexicano, que tanta competencia desleal ha sufrido durante años frente a las millonarias producciones hollywoodenses que le quitan espacios de exhibición en nuestro propio país. Sí, apoyarlo pero no como si se tratara de un enfermo al que hay que ver sólo por compasión aunque sea pésimo.

Apoyarlo cuando sea de calidad, como el caso de las decenas de películas que no han encontrado distribución para ser exhibidas, o que si logran llegar a cines no tienen la promoción adecuada o son opacadas por esos “monstruos” deformes y con retraso mental llamados comedias (románticas).

Por: Fernando Díaz Juárez | @fercho_potter

Periodista todoterreno ha encontrado en el cine la expresión única para transmitir ideas, sentimientos y formas de ser. Ha transitado por medios como TV Azteca, donde fungió como analista de contenidos. Egresado de la Universidad de Periodismo y Arte en Radio y Televisión (PART), también ha colaborado para publicaciones como las revistas Chilango, Tiempo de Joyas, Quo y Tec Review, esta última del Tecnológico de Monterrey.

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