Caleidoscopio: Sor Inés, la monja carismática del pop dance

marzo 14, 2015

Fernando Díaz.-

Sus mocasines negros pisaron muchas veces un escenario, siempre acompasados por un melódico beat que puso a bailar a más de uno. La toca, de un lado a otro, se movía como una extensión de su cabeza. La voz era como llegada del cielo.

“¿Una monja que canta?” Se preguntaron muchos aquel junio de 1996 cuando Sor Inés hizo su debut en televisión internacional al ser presentada por Raúl Velasco en “Siempre en Domingo”. Nadie se lo esperaba.

Las luces robóticas iluminaron por completo el escenario, y de pronto se escuchó la pista con la que hizo playback: “Un rayo de sol”, su primer y único éxito enmarcado en el género de moda, el pop dance.

Con relativa popularidad entre los jóvenes, el tema hablaba sobre un haz de luz proveniente del cielo capaz de provocar tranquilidad en quien lo tocara. Efectivamente, un rayo de sol llamado Jesús.

Nunca se supo el verdadero nombre de Sor Inés. Además de los comentarios que la catalogaban como una monja kitch, se dijo que en realidad era una actriz con dotes de cantante. En pocas palabras una farsante vestida de religiosa.

Incluso hubo quienes escandalizados ante tan “sacrílego” espectáculo, condenaron a la religiosa. ¿Quién dijo que la música debe ser laica?

En el terreno de las exageraciones no faltaron los que “descifraran” mensajes ocultos en la canción para evangelizar a los débiles de mente, y también de voluntad.

Tiempo después se supo que la regiomontana sí profesaba los votos y que impartía clases en un colegio católico de Monterrey, donde gustaba de tocar la guitarra con sus alumnas durante el recreo.

Su disco debut, titulado “Sor Inés”, contenía seis temas que con arreglos pop alababan la grandeza de Cristo, incluyendo, obviamente, “Un rayo de sol”. Dicen que incluso éste fue tema de una telenovela sudamericana. Es bueno tener el beneficio de la duda.

Cinco de ellos fueron producidos por José Antonio Farias Mackey: “Si no tengo amor”, “Toca mi corazón”, “Dime Señor”, “Mi himno (yo tengo fe)” y desde luego, la clásica “Dominique”, con la que puso a prueba su voz.

En la portada del álbum, esta “novicia” rebelde de la música aparece con las manos extendidas al cielo, entre un montón de follaje verde. Una gran sonrisa escapa de su boca y en el pecho porta un crucifijo.

A más de 17 años, “Un rayo de sol” sigue siendo una de las canciones más populares en la red ¿Qué habrá sido de Sor Inés? Ahora sí que sólo Dios sabe.

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