Caleidoscopio: La nostalgia televisiva hecha unas Cadenas de amargura

septiembre 15, 2018

Por: Redacción

Haciendo el típico y consabido zapping en televisión de paga, descubrí una absoluta genialidad, al menos para quienes recordamos con nostalgia ese tipo de producciones: la retransmisión del melodrama clásico Cadenas de amargura, estrenado originalmente en enero de 1991. ¡Hace veintisiete años!

La historia, producida por Carlos Sotomayor para Televisa, tuvo como protagonistas a unos entonces jovencísimos Daniela Castro, Raúl Araiza, Raúl Magaña, Jorge Salinas y Cynthia Klitbo en el rol antagónico; además de las primeras actrices Tina Romero, Delia Casanova, Aurora Molina y Diana Bracho, esta última también como villana.

Y se recuerda con nostalgia por varias razones, entre ellas porque la época dorada de las telenovelas mexicanas quedó atrás hace mucho tiempo, teniendo a Cadenas de amargura como ejemplo de que una buena historia (original), con un reparto de lujo y sin ningún tipo de pretensiones al momento de ser narrada, siempre era garantía de éxito y de exportación a otros países.

Además, mucho en esta producción clásica resulta fascinante de ver a casi treinta años de su estreno, sin que haya perdido vigencia o parezca “anticuada”: el diseño de los sets, las locaciones en Guanajuato capital, la dirección de escena y las actuaciones magistrales de sus primeras actrices, por cierto, de las primeras en dar el salto del cine a la pantalla chica.

Vaya, hasta los diálogos tenían otro sentido para los personajes; eran elaborados sin caer en lo irrisorio e inverosímil, y lograban (siguen haciéndolo) adentrar aún más a los espectadores en la trama, en torno al rencor y el odio de ‘Evangelina’ (Diana Bracho), una mujer amargada que se desquita con su sobrina ‘Cecilia’ (Daniela Castro) de una decepción amorosa que tuvo en el pasado, en la que estuvieron involucrados su hermana ‘Natalia’ (Delia Casanova) y un sacerdote (Fernando Luján).

El éxito de este culebrón fue tal que pudo ser catalogado como una de las mejores producciones en la historia de la telenovela mexicana. Incluso en 2008, apelando a nuevas versiones de melodramas clásicos bajo el pretexto de llegar a otras generaciones, Carlos Moreno produjo para Televisa el remake de Cadenas de amargura, que llevó por título En nombre del amor.

En esa ocasión los protagonistas fueron Alison Lozz, Sebastián Zurita, Altair Jarabo, Victoria Ruffo, Arturo Peniche, Laura Flores y Leticia Calderón, quien interpretó al icónico y malvado personaje encarnado por Diana Bracho.

Y claro, las comparaciones con la versión original no se hicieron esperar, pues a pesar de la expectación causada en los televidentes el remake tuvo un éxito tibio, decepcionando a más de uno. Porque claro, las telenovelas clásicas no se tocan, deben permanecer en el imaginario colectivo como lo que son: producciones con un gran valor artístico y social.

Por cierto, Televisa prepara una nueva versión de otro clásico, a nuestra consideración el mejor de todos los tiempos: Cuna de lobos (1986) aunque en esta ocasión en formato de serie y con Silvia Navarro como favorita para interpretar a la icónica ‘Catalina Creel’, magistralmente interpretada por la fallecida María Rubio.

Se sabe que será producida por Giselle González y al parecer tendrá dos temporadas de 10 episodios cada una. Vaya insistencia para darle en la torre a otro clásico, lo que evidencia falta de originalidad y crisis de contenidos en una empresa que desde hace mucho dejó de ser referencia mundial en la producción de telenovelas.

Por: Fernando Díaz Juárez | @fercho_potter

Periodista todoterreno ha encontrado en el cine la expresión única para transmitir ideas, sentimientos y formas de ser. Ha transitado por medios como TV Azteca, donde fungió como analista de contenidos. Egresado de la Universidad de Periodismo y Arte en Radio y Televisión (PART), también ha colaborado para publicaciones como las revistas Chilango, Tiempo de Joyas, Quo y Tec Review, esta última del Tecnológico de Monterrey.

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