Caleidoscopio: Cómo hacer más satisfactoria tu ida al cine

Acudir a una sala de cine comercial no siempre es una experiencia grata, sobre todo cuando no prevemos ciertas situaciones o hacemos sufrir a otros con nuestro mal comportamiento durante la función.

¿Qué hacer para disfrutar nuestra película como se debe? Estos son unos humildes pero sustanciosos consejos que tal vez puedan ayudarte a disfrutar ese ritual cinematográfico que comienza al hacer fila en la taquilla.

= RAPIDEZ. Para agilizar la compra de tus boletos en taquilla, y evitar que los demás se desesperen mientras llega su turno, ten a la mano el efectivo o la tarjeta con la que vayas a realizar tu pago. En ocasiones las filas suelen ser demasiado largas, sobre todo en días de estreno y con películas muy esperadas.

Incluso, apelando a la efectividad de  las redes sociales, empresas como Cinépolis disponen de una aplicación gratuita a través de la cual es posible comprar boletos desde el lugar donde estés. Prueba con ella, podría ser de gran utilidad.

= CELOFÁN. Por lo general, resulta casi imposible acudir al cine y no comprar alguna botana, golosina o cualquier otro alimento para degustar mientras disfrutamos la película, sin embargo, las envolturas ruidosas —pero muy ruidosas— suelen ser un enemigo de quienes consideran sagrado ese ritual cinematográfico.

Sería absurdo evitar que saliera de ellas cualquier sonido; aun así, existen “mañas” para comer con prudencia y evitar que otros nos callen con un “¡shhh, celofán!”. Sin duda, un “arte” que muy pocos espectadores dominan.

= NO MOLESTAR. Nada resulta más molesto en la sala de cine como el hecho de que la persona detrás de ti pateé continuamente el respaldo del asiento en el que te encuentras. Si eres de las personas que se mueven a diestra y siniestra, procura hacerlo con cautela para no molestar a quien está frente a ti, de lo contrario, no querrás morirte de vergüenza cuando te reclame en voz alta que te estés quieto.

= CELULAR. Nadie sale de casa sin él, y perderlo u olvidarlo se ha vuelto un crimen imperdonable. El móvil se ha convertido en un distractor que no es posible dejar de revisar ni el cine. Si no te gusta apagarlo durante la proyección, ponlo en vibrador para evitar cualquier molestia, y si recibes alguna llamada, sal para seguir la conversación.

En caso de que la sala esté repleta y haya personas a tus costados, baja la intensidad del brillo, así evitarás que se molesten o distraigan, y de paso, que vean tu información. Cuestión de respeto y privacidad.

= SORPRESA. Para muchos resulta innecesario y aburrido quedarse a ver los créditos: cómo se llama tal o cual actor, quién tuvo a su cargo la fotografía, el diseño de arte o el vestuario, o qué famosos prestaron sus voces para el doblaje en español.

No pierdas la calma y espera a que terminen, pues algunas producciones incluyen secuencias cortas que resultan clave para entender la historia, saber si habrá una secuela, o simplemente hacer reír a la gente con los bloopers.

= DEVOLUCIÓN. Acudir a una función en 3D puede tener ciertos inconvenientes; los efectos tridimensionales no siempre son espectaculares y casi siempre responden a una estrategia de marketing para recaudar más dinero en taquilla. Esto no significa que debamos quedarnos con los lentes.

Por su fabricación, están hechos única y especialmente para generar esa perspectiva en la pantalla grande; cualquier intento de hacer lo mismo en la televisión de casa o en la computadora sería inútil. Tampoco son efectivos para evitar que los intensos rayos solares lastimen nuestros ojos, sólo para posar en alguna fotografía y subirla a Twitter o Facebook. ¡A devolverlos!

= PROBLEMAS. Previo a la función pueden surgir algunos inconvenientes, como un cambio de última hora en la programación de la película por la que has pagado, o que los horarios en la página de internet no coincidan con los de la marquesina en el cine, y aun así te hayan vendido las entradas.

Nunca está de más preguntar por el gerente del complejo y explicarle tu inconformidad; seguramente resarcirá el error cambiándote los boletos para otra cinta, en el horario más próximo. Bien dicen por ahí: “el cliente siempre tiene la razón”.

= ENGAÑOSO. Antes de comprar tu boleto, procura consultar la sinopsis de la película que quieres ver, así no tendrás la sensación de haber pagado por una cinta que no valió la pena. En muchas ocasiones los trailers y posters suelen ser engañosos, vendiendo historias que en realidad son poco atractivas.

Por: Fernando Díaz Juárez | @fercho_potter

Periodista todoterreno que ha encontrado en el cine la expresión única para transmitir ideas, sentimientos y formas de ser. Ha transitado por medios como TV Azteca, donde fungió como analista de contenidos. Egresado de la Universidad de Periodismo y Arte en Radio y Televisión (PART), también ha colaborado para publicaciones como las revistas Chilango, Tiempo de Joyas, Quo y Tec Review, esta última del Tecnológico de Monterrey. Actualmente se desempeña como editor de Filmeweb.

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