Caleidoscopio: Guillermo del Toro, el orgullo mexicano en Hollywood

Todo mundo habla de ello. Es la noticia viral del momento y a muchos nos hace felices: Guillermo del Toro y su equipo de producción han podido hacerse de 13 nominaciones a los premios Oscar 2018 por su más reciente largometraje La forma del agua (The Shape of Water), que desde su concepción pintaba para ser un éxito en taquilla y también entre los más acérrimos seguidores del cineasta mexicano.

Con este logro, el jalisciense da muestra una vez más de su talento y surge de entre las cenizas para reinventarse a nivel creativo, tras la tibia y poco favorable recepción de su filme pasado La cumbre escarlata (Crimson Peak), que al igual que otros de sus proyectos anteriores, debió ceñirse a las exigencias de los grandes estudios hollywoodenses, sin poder intervenir del todo como él hubiera querido.

Bien lo decía él hace unos días: para tener total libertad e intervenir a su antojo en el filme protagonizado por la excepcional Sally Hawkins y Doug Jones (hombre anfibio), primero debió adecuarse a los requerimientos de esas poderosas casas productoras en la llamada Meca del Cine, y así estar al frente de cintas como Hell Boy o Titanes del Pacífico.

Desde su debut formal en la escena fílmica con la cinta Cronos (1993), Del Toro ha podido deleitarnos con historias tan oscuras y dramáticas como fantasiosas: desde el anticuario sediento de sangre que busca la eterna juventud; o la niña que descubre las ruinas de un laberinto para encontrarse con un fauno y así enfrentar tres pruebas; hasta el niño que vive en un orfanato y descubre el fantasma de otro pequeño, quien le guía a enterarse de un deseo poco grato.

Si bien Guillermo del Toro ya estaba inmerso en las grandes ligas del cine hollywoodense, y por tanto del cine mundial, el simpe hecho de estar nominado en las categorías más importantes del Oscar 2018 (Mejor Director, Mejor Película y Mejor Guión Original), le abrirá aún más las puertas de una compleja industria permeada por intereses personales, económicos y a la que es muy difícil entrar.

Por cierto, el también productor es el único de los llamados “tres amigos” al que sólo le hace falta ganar la estatuilla dorada. Alejandro González Iñárritu y Alfonso Cuarón ya tienen la suya, y en Filmeweb no dudamos ni tantito que el próximo 4 de marzo se hará del suyo para coronar una carrera llena de éxitos. De ser así nos surge una pregunta: ¿volverá a filmar en México, país que le dio sus primeros éxitos?

Independientemente de que lo gane o no, ahora Del Toro enfrenta una titánica labor que sin duda lo someterá a mucha presión: seguir reinventándose y ofrecer historias que sorprendan y capturen aún más las emociones del público. Muestra de ello es la versión animada y oscura del clásico Pinocho, así como el drama Nightmare Alley, ambos proyectos ya confirmados.

Ojalá La forma del agua hubiera sido una producción cien por ciento mexicana. Lástima, porque en nuestra deplorable industria cinematográfica se concede mucha más importancia a comedias románticas mediocres con actuaciones abyectas, y que para gusto o disgusto de los espectadores se convierten en las más taquilleras; pero repitiendo las palabras de la legendaria “Nana Goya”: esa es otra historia.

Por: Fernando Díaz Juárez | @fercho_potter

Periodista todoterreno que ha encontrado en el cine la expresión única para transmitir ideas, sentimientos y formas de ser. Ha transitado por medios como TV Azteca, donde fungió como analista de contenidos. Egresado de la Universidad de Periodismo y Arte en Radio y Televisión (PART), también ha colaborado para publicaciones como las revistas Chilango, Tiempo de Joyas, Quo y Tec Review, esta última del Tecnológico de Monterrey. Actualmente se desempeña como editor de Filmeweb.

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