Butaca Teatral: Los conflictos de las madres por sus hijos en Teatro en Corto

Alejandro Laborie Elías.-

Dos madres con diferentes conflictos por sus hijos: una posesiva, capaz de cualquier cosa por retener a su vástago; la segunda, no duda en cometer el acto más doloroso para darle la paz a su hijo.

La primera historia lleva por título “La mujer de mi vida”, la siguiente “Reflejos de cristal”. Ambas obras son parte de la nueve que conforman el programa de la quinta temporada de Teatro en Corto, similar, por no decir una copia fiel de Micro Teatro, esto es, montajes de 15 minutos máximo de duración, reducidísimo público en las seis funciones diarias de cada propuesta, cada una en una habitación de la casa sede acondicionada para el efecto.

La mujer de mi vida”, interpretada magistralmente por Elvira Monsell, quien retorna al teatro después de una larga temporada de ausencia, curiosamente en Teatro en Corto. Por fortuna su contraparte femenina, María Zel, está a la altura de los requerimientos dramatúrgicos y de dirección —Guadalupe Chávez, excelente por cierto— al igual que Juan Carlos Martín del Campo.

Por otra parte, “Reflejos de cristal” cuenta con las actuaciones de Cecilia Gabriela, más que convincente, conmovedora, desgarradora, siente y sufre al personaje, llega a lo más profundo del sentimiento y Emmanuel Okaury quien logra caracterizar idóneamente a un adicto a la heroína, bajo la dirección acertada de Juan Antonio Edwards. Ambas obras más que recomendables.

Demos un giro en la trama. “RIP”, ubicada en una escenografía realista y una buena musicalización. En realidad se trata de dos breves monólogos, a través de los cuales una pareja deja al descubierto sus secretos sexuales, los oscuros en sus vidas con los que muchos se pueden identificar. Irineo Álvarez y Cecilia Cantú (hay alternantes) bien, a secas, porque Javier Angulo realiza una dirección no muy acertada del texto de Mario Montes, por ejemplo poner siempre a la actriz de frente al público, todo el tiempo habla con éste, el tono de las voces siempre el mismo y nunca da énfasis a los clímax.

Dios no está aquí”, de David Loza y dirección de Axel Ricco, es un thriller. Un sacerdote duda de su fe, las circunstancias lo llevan, a petición de una mujer, a una lucha frontal con el diablo. Una escenografía impresionante (realista), la penumbra siempre presente, un ambiente tétrico, angustiante y efectos sonoros atemorizantes. Muy buenas actuaciones de Axel Alcántara, Atenas Vallejo y Carlos Barragán (hay alternantes), bajo una dirección incuestionable.

Pretende ser comedia, “Sucesos inesperados”, a la postre no llega a nada. Adriana Pelusi —autora y directora— presenta un texto intrascendente, débil, no hay un verdadero conflicto, es un desperdicio el esfuerzo de Vanessa Claudio y Augusto Di Paolo.

Lo lamentable, el día de la apertura, la encargada de atender a los representantes y colaboradores de los medios de comunicación, una tal Vicky López, ni idea de qué se trata esta labor, siempre preocupada por hacer entrevistas para su programa y luego ver las obras. Para nuestra fortuna su asistente, Guss García, hizo el trabajo de la susodicha.

La quinta temporada de Teatro en Corto se lleva a cabo en Yosemite 40, Col. Nápoles (ciudad de México), de jueves a sábado a partir de las 20:00 y domingos a partir de las 18:00 horas.

Post relacionados