Butaca Teatral: H, el gordito que quiere ser cineasta

Alejandro Laborie Elías.-

La farsa es un género que recientemente atrae a directores y actores, tal vez por ser un poco más sofisticada que la comedia ‒asumiendo las diferencias entre ambas y más con relación a la puesta en escena‒, pero finalmente tienen como propósito provocar la hilaridad.

José Luis Saldaña y Omar Medina adaptaron “H, el pequeño niño obeso quiere ser cineasta”, de los españoles Rulo Pardo y Santi Molero, del grupo Sexpeare, que durante seis años tuvo mucho éxito en el país ibérico y al parecer será repuesta en una nueva temporada.

Nuestros adaptadores empezaron por cambiar el título, en particular la palabra obeso por gordito, tal vez para no herir susceptibilidades; por lo demás desconozco en qué consiste exactamente la adaptación, el texto original me es ajeno.

“H, el pequeño niño obeso quiere ser cineasta”, recrea una divertida historia de dos estudiantes de cine, medio desubicados por momentos bobos, quienes escriben un guión fílmico para participar, respondiendo a una convocatoria patrocinada por las galletas Niky. Hay dos requisitos: el suspenso o misterio y que constantemente se haga referencia a la marca. Competirán en un festival que se llevará a cabo en Río de Janeiro, Brasil.

Durante el desarrollo hay innumerables referentes ‒hasta cierto punto homenajes‒ a personalidades de la cinematografía internacional y a importantes películas. José Luis y Omar ‒también fungen cono codirectores y actores‒, optan por los recursos audiovisuales, producción excelentemente lograda, en principio, porque ellos mismos le dan al traste parcialmente al poner una “mampara” frente a la pantalla y obstaculizar la visibilidad plena y la estética de las proyecciones, que en muchas ocasiones hacen las veces de escenografía.

Como actores, la dupla muestra su formación en arte dramático, aún cuando la influencia de su actividad profesional en el rubro de la improvisación es evidente. Ambos caracterizan varios personajes, bien, hay desdoblamientos entre las escenas de los dos escritores (guionistas) y las que recrean lo plasmado en el papel. Sin embargo, están más preocupados y esforzados por la hilaridad que por el género.

Caracterizan varios personajes en forma loable. Su incursión sobre un texto previamente elaborado y una historia a desarrollar era una meta ahora cumplida.

Un ir y venir entre la farsa y la comedia, un final sorprendente, “H, el pequeño niño obeso quiere ser cineasta”, ofrece alternativas respecto a lo convencional y brinda la oportunidad de gozar del humor.

La cita es en el Teatro Helénico, en la ciudad de México, los lunes a las 20:30 horas, hasta el próximo 13 de abril.

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