Audrey Hepburn: El mito de Hollywood a 25 años de su muerte

enero 29, 2018

La belleza de una mujer no depende de los vestidos que lleva ni del aspecto que posee o del modo de peinarse. La belleza de una mujer se debe percibir en sus ojos, porque esa es la puerta del corazón, el lugar en el cual reside el amor”.

Y los bellos ojos de Audrey Hepburn, insuperable intérprete de filmes de culto de la posguerra, como Desayuno en Tiffany (Breakfast at Tiffany’s) o La princesa que quería vivir (Roman Holiday), ícono de fascinación absoluto, revelan el alma de una mujer hermosa y de gran corazón, en especial hacia los niños más débiles, que serán centrales en los últimos años de su vida como embajadora de Unicef.

El de Audrey es un mito que resiste al tiempo aun a 25 años de su muerte, ocurrida en Suiza el 20 de enero de 1993. Era una mujer que fascinó al mundo con su gracia, convirtiéndose en la musa de la alta costura del calibre de Huberth de Givenchy. Y también fue modelo de tantos estilistas y hasta para la street style como recuerda el libro de Valeria Arnaldi, Audrey, Mito e ícono, que saldrá a la venta en los próximos días.

Audrey Hepburn nació el 4 de mayo de 1929 en Bruselas, Bélgica, de la segundas nupcias de la baronesa Ella van Heemstra -descendiente de James Hepburn, conde de Bothwell, tercer marido de Mary, reina de Escocia- con Joseph Victor Anthony Ruston, divorciado, plebeyo, hombre brillante, culto, que hablaba 13 idiomas.

Ambos se mudaron a Linkebeek, en una villa con jardín donde la pequeña Audrey compartía su niñez con sus dos hermanos más grandes. La felicidad duró poco a causa de las peleas entre sus padres. Audrey fue alejada de su casa con la excusa de estudiar inglés.

Enseguida, llegaron las privaciones de la guerra que la hicieron débil físicamente, la ocupación alemana y el abandono de su padre. Audrey estudió danza, luego teatro y finalmente se inclinó por el cine.

Reconocimientos y premios contribuyeron a hacer de ella un ícono: Un Oscar, tres Golden Globe, un Emmy, un Grammy Award, cuatro Bafta (British Academy of Film and Television Arts), dos Tony y tres David di Donatello.

Pero su último trabajo fue muy importante para ella, como lo demostró para el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef). Tanto que recibió en 1993 el premio humanitario Jean Hersholt.

La revista New Woman, en un sondeo de 2006, la eligió la mujer más bella de todos los tiempos. Y también la más cortejada del mundo de la moda.

Su trench Burberry, algunos vestidos realizados por el couturier Hubert Givenchy, un encendedor de oro, tantos retratos firmados por conocidos fotógrafos de la época y en especial la copia original de Breakfast at Tiffany’s, formaban parte de la memorabilia de Audrey Hepburn que el 27 de septiembre de 2017 fue subastada por Christie’s, en Londres, a precios estelares.

Eran estos una serie de objetos personales que pertenecieron a la diva y que hasta entonces permanecieron en su familia. Pero estos objetos reflejaban la correlación de la actriz no solo con el cine, sino también con el mundo de la moda.

Es conocida la amistad y la colaboración para el vestuario de muchos filmes con Hubert de Givenchy que encontró a Audrey en 1953 y la eligió su musa.

Audrey vestía sus modelos ya sea en la vida privada como en el cine. Son inolvidables los sombreros realizados por el couturier para películas como Sabrina (1954) y Breakfast at Tiffany’s (1961). Givenchy firmó también los vestidos de Roman Holiday de William Wyler (1953), Funny Face, Charade de Stanley Donen y How to Steal a Million de Wyler (1966).

Entre los objetos subastados estaba además un vestido de coctel en raso realizado para Audrey por Givenchy que fue inmortalizado por el servicio fotográfico de William Klein para promover el filme Two for the Road (Un camino para dos, 1966).

También el trench Burberry de Audrey, sus zapatos de bailarina preferidos y el vestido de raso negro diseñado por Givenchy para Breakfast at Tiffany’s, vendido a 456 mil 200 libras esterlinas, fijando un nuevo récord mundial para una prenda de este tipo hecha para un filme.

Fuente: ANSA

Relacionados