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Apantallante: ¡Pánico a los noticieros!

febrero 17, 2018

Por: Redacción

No está usted para saberlo, pero desde niña tuve una extraña obsesión por los noticieros. Despertaba escuchando a GUTIÉRREZ VIVÓ en la radio, y me dormía después de ver a JACOBO ZABLUDOSVKY en la tele, pasando por LOLITA AYALA a media tarde y algún corte informativo de Canal 5, además del desaparecido sistema informativo ECO… Así pasaron los años y en diversas épocas he visto y escuchado –entre otros- a LÓPEZ DÓRIGA, GUILLERMO ORTEGA, GUILLERMO OCHOA, ANITA LOMELÍ, CIRO GÓMEZ LEYVA, CARLOS LORET DE MOLA, ADELA MICHA, PEPE CÁRDENAS, EDUARDO RUIZ HEALY, ALEJANDRO VILLALVAZO y desde luego, a mi favorito JAVIER ALATORRE, cuyo estilo le da el tono justo a las notas, sin caer en amarillismos ni crear pánico. Total, que a lo largo del día le dedicaba, por lo menos, ¡tres o cuatro horas a los noticieros!

Sin embargo, hoy en día no hay forma de evitar aterrorizarse viendo un noticiero. Temblores, muertos, heridos, accidentes, guerras, robos, traficantes, ladrones y políticos (que a veces es lo mismo), son la constante de todos los espacios informativos, que terminan por estresarme… No sé usted, pero yo no puedo dormir si lo último que se queda en mi mente es un programa noticioso. Es tan triste lo que ocurre no sólo en MÉXICO, sino en todo el mundo, que tratar de estar informado, equivale a estar listo para deprimirse.

Yo antes criticaba a la gente que no veía noticias, leía periódicos o por lo menos, consultaba el internet. Censuraba su desinterés y me preguntaba si no les interesaba saber en qué mundo vivían… Pero ahora, por SALUD MENTAL, decidí que es más conveniente saber poco. Es como en las películas, cuando el que ‘sabía demasiado’ estaba condenado a pasarla mal.

Quizá en ese sentido, mi querido DANIEL BISOGNO tenía razón cuando me decía, “mi Chío, tú vives muy nerviosa y alterada porque te las pasas pegada a las noticias, te la pasas pensando, y a veces, entre más ignoremos, más felices somos”… ¡Cuánta verdad en sus palabras!

Lo malo es que, para mí, esto es como un vicio y por más que me ha hecho sufrir, no puedo dejarlo del todo. Eso sí, le he bajado y mucho. Ahora sólo veo una hora de noticias por la mañana y otra en la noche. Lo demás lo leo en internet, pero si la cosa es muy violenta, mejor apago la computadora… Para mi beneficio, si en algún momento caigo en DISTRITO COMEDIA, ya estuvo que me la pasé de lujo, como que mi ‘día informativo’ se equilibra y ya no traigo en la mente las deprimentes historia de los noticieros, gracias a las múltiples repeticiones de VECINOS, LA FAMILIA PELUCHE, MARÍA DE TODOS LOS ÁNGELES y UNA FAMILIA DE 10… ¡Pero cuidado! Hay que evitar a toda costa caer en un programa de ISRAEL JAITOVICH, por aquello de las pesadillas.

En fin, la idea es que –para mí- no hay cosa más triste ni abrumadora que un NOTICIERO. La realidad a veces es tan cruel, que las series de narcos son cuentos de hadas al lado de las noticias de niños asesinados en sus propias escuelas (como ha ocurrido en Monterrey y en la Florida), sólo por citar algunas historias… En mi caso, éste es un vicio, pero también es una vocación… Creo que nací con una cierta ‘necesidad informativa’ y por eso, desde temprana edad, supe que me dedicaría al periodismo, aunque en la fuente menos tormentosa (pero igualmente profesional), como son los espectáculos, que gracias a algunos chismosos disfrazados de ‘periodistas’ ha ido perdiendo el respeto de muchos… Confieso que en el fondo también me hubiera gustado ser COMENTARISTA. Amo el futbol (y eso que le voy al CRUZ AZUL, con todo y sus 20 años sin campeonato de liga), disfruto un buen partido de balompié y una de las cosas que más gozo en la vida es ver jugar a ROGER FEDERER… ¡Qué grande es y qué privilegiada me siento de vivir en la misma época que él! Sin lugar a dudas, uno de los mejores deportistas de la historia. Y no crea que lo digo como fan; lo dicen los expertos en la materia más importantes del mundo.

 

Pero volviendo a los NOTICIEROS, creo que son un mal necesario. Difíciles de digerir, sí, pero hay que verlos para saber en qué mundo vivimos. Hay que informarnos para tener un criterio propio y no repetir como pericos las opiniones de otros, nada más por no quedarnos callados… Hay que ver, escuchar, leer y pensar en lo que ocurre a nuestro alrededor para cambiarlo; pero después, vea un buen programa de comedia y ríase, diviértase y recargue la pila para seguir adelante, porque a pesar de todo, LA VIDA DEBE CONTINUAR… y si ha de ser así, pues que CONTINÚE BIEN, ¿no cree?

¡Hasta la próxima!

Por: Rocío Maldonado | @ChioMaldonado | Facebook: ChioMaldonadoPeriodista

Durante 27 años de carrera, ha tenido la posibilidad de trabajar en todas las ramas de comunicación: radio, televisión, internet y prensa escrita, destacando publicaciones como TVyNovelas y TV Guía, la dirección de la sección de espectáculos del periódico Estadio, la conducción y jefatura de información de los programas Tempranito, El recreo de La Academia y Por fin el fin, todos en TV Azteca. Formó parte del equipo de producción e información de las entregas de Las Lunas del Auditorio Nacional por espacio de cinco años.

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