Andy Serkis se convierte en un simio con muy malas pulgas

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A pesar de llevar casi cuatro décadas trabajando como actor en películas como 24 Hour Party People o El sueño de mi vida, el actor Andy Serkis (Ruislip, Inglaterra, 1964) es conocido en todo el mundo por filmes en los que no vemos su rostro real. Serkis, que está considerado como el maestro de la captura en movimiento, es experto en esta técnica de ‘captar’ gestos, actuación y drama.

Con ella dio vida a ‘Gollum’ en la trilogía de El señor de los anillos, a ‘King Kong’ en la película homónima que dirigió Peter Jackson y al capitán ‘Haddock’ en Las aventuras de Tintín: El secreto del unicornio.

Ahora repite el personaje de ‘César’, el líder de la rebelión de los primates en la tercera entrega de la saga-precuela La guerra del planeta de los simios, que se estrena en México este 27 de julio.

En la historia, han pasado 12 años desde que los simios escaparan a los bosques y cada vez quedan menos humanos en el planeta. Ambos viven en pie de guerra y, a pesar de soñar con la paz y la estabilidad, ‘César’ se ve consumido por la sed de venganza que le llevará a enfrentarse a ‘El Coronel’ (Woody Harrelson), un personaje casi tan siniestro como él.

- En esta entrega vemos a ‘César’ hablar de manera fluida y caminar erguido, casi como si fuera un humano. ¿Ha sido un desafío diferente con respecto a los dos filmes anteriores?

Sí que lo ha sido. Hablé mucho con Matt Reeves, el director, sobre el límite de fluidez que debía darle en esta ocasión. Existe una línea muy fina entre interpretar a un ‘César’ creíble o parecer un actor disfrazado de simio.

“Tuvimos que calibrar cada aspecto cuidadosamente, hasta el punto de que, una vez terminado el rodaje, hice grabaciones extras de audio para seguir trabajando la voz para que fuera lo más creíble posible. En ‘El amanecer del planeta de los simios’, por ejemplo, me coloqué un protector bucal como los que utilizan los boxeadores, lo cual hizo que fuera muy difícil pronunciar las palabras con claridad. En esta, en cambio, decidimos quitarlo para parecer más humano”.

- Como actor, ¿Existen muchas diferencias a la hora de rodar con captura en movimiento?

Cuando se trata de interpretar no hay ninguna diferencia. Es otra manera de grabar una actuación. Cuando editamos el primer corte de la película, lo hacemos sobre escenas sin efectos especiales. Ahí sólo hay actuaciones y el drama necesario para conseguir la emoción y el tono de la película”.

- ¿Ha cambiado mucho la tecnología de captura de movimiento entre esta película y la anterior?

Prácticamente es la misma. Aunque, en esta ocasión, hemos rodado en condiciones más extremas. Por eso, los leotardos en los que se colocaban los sensores y transmisores eran más robustos. Incluso les hicimos pruebas para ver si sobrevivían al agua, en pleno invierno canadiense y rodeados de nieve.

Parte del equipo había participado en ‘El renacido’ y estaban más que acostumbrados. En cambio, algunos actores sólo llevábamos un traje de lycra (risas). Muchas escenas se desarrollaban de noche y en la montaña. Hizo tanto frío que, una vez acabábamos las escenas, los intérpretes corríamos a las tiendas de campaña para entrar en calor.

Que conste que soy un experto escalador y sé lo que es pasar frío. Pero nada comparado con llevar un traje de lycra a las cuatro de la madrugada con el cerebro cansado y congelado. Ah, e interpretando escenas cargadas de emoción”.

- ¿Dirías que este rodaje ha sido tan doloroso a nivel físico como fueron las entregas anteriores?

Como ahora ‘César’ camina más erguido, no ha sido tanto. Aunque ahora haya tenido que caminar a cuatro patas en ocasiones con extensiones en los brazos, fue mucho más duro interpretar al ‘César’ bebé en el primer filme. Mis rodillas todavía no se han recuperado, así que me sentí muy aliviado cuando vi que aparecía en esta ocasión como un simio casi humano. Llevo interpretándolo desde que era un bebé hasta que se convierte en un adulto. Por eso, para mí, esta trilogía es como ‘Boyhood’ pero con simios”.

- Después de haber trabajado en esta saga y en ‘King Kong’, ¿Le resulta natural interpretar a animales ahora?

“‘King Kong’ fue una experiencia diferente. Pasé mucho tiempo estudiando a los gorilas de espalda plateada salvajes que hay en Ruanda y otros que viven en cautiverio en el zoológico de Londres. Todo, para descubrir las diferencias de comportamiento entre unos y otros. Con ‘César’ ha sido distinto; siempre le he visto como un simio con piel humana. En su caso me basé en un chimpancé real llamado ‘Oliver’, que fue motivo de estudio en los años 70 porque mostraba características muy humanas”.

- Gracias a esta trilogía te has convertido en uno de los colaboradores más activos de PETA, la organización que vela por el trato ético de los animales. Además, en sus redes sociales utiliza a simios privados de su libertad para criticar los crímenes de odio y apoyar el feminismo. ¿Cree que la saga ha sacado al activista que llevaba dentro?

Creo que esa faceta ha estado siempre presente. La saga ‘El planeta de los simios’, siempre ha estado conformada por largometrajes que mantenían una relación asombrosa entre el puro entretenimiento y la discusión sobre el comportamiento humano. Por eso me encanta haber formado parte de ella.

Ha sido un privilegio que tantos espectadores hayan podido ver algo que contenía ideas y mensajes sociales y políticos. Sí, está ligado a mi activismo. Todos sabemos que vivimos en un mundo complicado, peligroso y progresivamente aislado, así que el estreno de una película de estas características es algo perfecto”.

- Viendo la situación del mundo actual. ¿Alguna vez has deseado que los simios pudieran tomar el control?

Ojalá lo hicieran ahora mismo. Es interesante que los simios estén comenzando a ver reconocidos sus derechos en los juzgados y que la ciencia tenga menos capacidad para experimentar con ellos. Al fin y al cabo, genéticamente están muy próximos a nosotros”.

- Al ser un especialista en la captura en movimiento, ¿Sientes que el público reconoce su trabajo como actor?

Lo mejor de eso es que no sufro la persecución a la que se ven sometidos otros actores famosos. Aunque es cierto que todos los días se me acerca gente en la calle, la mayoría suele pedirme que haga voces o que les grabe su mensaje de contestador comoGollum’”.

Fuente: ANSA