A cuatro años de ausencia, recordamos a Mauricio Peña

marzo 25, 2018

Por: Redacción

El 23 de marzo de 2014, a tres días de cumplir 70 años de edad, dejó de existir uno de los mejores periodistas cinematográficos y de espectáculos que ha dado el país: Mauricio Peña, originario de Torreón, Coahuila; aunque se instaló por completo en la ciudad de México desde los inicios de su carrera, habitando en la colonia Roma.

¿Qué puedo decir de Mauricio cuando hay mucho que decir y poco tiempo para hacerlo? En 1994 tuve la posibilidad de conocerlo a distancia, durante uno de los estrenos de la familia Fábregas cuando mi madre me lo mostró como uno de los conductores del programa de Martha Susana, que ella escuchaba y apreciaba justo por los comentarios que él hacía sobre el cine, el teatro y demás quehaceres del medio artístico.

Cuatro años después, gracias a la amistad que yo había iniciado con Carmen Sánchez, en ese entonces reportera en El Heraldo de México, tuve la posibilidad de formar parte del equipo editorial de ese periódico, en el que Mauricio era el jefe de la sección de espectáculos, iniciándose así nuestra historia, primero como jefe y subordinado, concluyendo como amigos entrañables, confidentes y ‘padre’ e ‘hijo’ putativos.

Durante esos más de 16 años de amistad, Mauricio Peña hizo todo por mí; desde ayudarme y luchar por darme un trabajo; enseñarme algo de lo mucho que él sabía sobre el espectáculo, en especial del mundo del cine, al que consideraba su pasión; hasta como buen ‘progenitor’, defenderme y dar la cara ante las personas que, a diferencia de él, no creían en mí.

Hace catorce años tuve un grave accidente, el cual puso mi vida en peligro. En ese entonces, Mauricio se preocupó y se unió junto con mis padres verdaderos en hacer todo lo posible por sacarme adelante y  continuar con su deseo de ayudarme y sacarme adelante.

Después de muchos años y experiencias buenas y malas, me di cuenta que una de las razones por las que no me fui de este mundo tiempo atrás, fue precisamente para estar al lado de ‘mi papá’ en la última etapa de su vida e intentar ayudarlo a no sufrir demasiado y pasarla lo más cómodo posible.

Por desgracia, en esos momentos la batalla se perdió y Mauricio ya no está con nosotros. La suya es una de las pérdidas más fuertes que he tenido en mi vida. Pero tengo la plena seguridad que Mauricio está mucho mejor, descansando en paz en compañía de su mamá y divirtiéndose, como lo comentó en su momento nuestro amigo Moisés Castañeda, rodeado de las luminarias nacionales e internacionales del mundo del cine que tanto él admiraba.

Lo más seguro es que, en donde está, se encuentra realizando una excelente cobertura para la prensa celestial, pues Mauricio Peña no se podía estar en paz y lo más seguro es que esté al frente de un programa radiofónico, coordinando una entrega de premios y escribiendo alguna reseña o reportaje.

Además de periodista, Mauricio también actuó en varias películas y telenovelas mexicanas, como Sexo impostor, de Tufic Makhlouf; Sexos prósperos, de Marta Luna; El Edén, Las apariencias engañan y Amor libre, estas últimas dirigidas por Jaime Humberto Hermosillo.

Por: Fabián de la Cruz Polanco | @fabiancpolanco

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