17 años sin Libertad Lamarque, la Reina del Tango

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Durante más de tres décadas, la actriz y cantante argentina Libertad Lamarque hizo llorar al público mexicano y al de América Latina que fielmente siguió las más de cuarenta cintas que filmó en México y en las que se caracterizó por interpretar papeles de mujer sufrida.

Libertad Lamarque Bouza, llegó a México en 1946, procedente de su natal Argentina donde había filmado más de 20 películas en las que compartió estelares con los actores y directores más importantes  de su país.

El debut cinematográfico en México de la actriz y cantante no pudo ser más afortunado: lo hizo al lado de Jorge Negrete, Meche Barba y Julio Villarreal en Gran Casino (1946), dirigida por Luis Bueñuel. A partir de ese momento, Libertad se convirtió en figura indispensable de los melodramas de la época.

Muestra de ello son: Soledad (1947); La dama del velo (1948); La mujer sin lágrimas (1951); Te sigo esperando (1951); Música de siempre (1955); Bambalinas (1956); El pecado de una madre (1960); y Negro es un bello color (1973), sólo por citar algunas de las películas con  las cuales la figura argentina se convirtió en la ‘novia de América’.

En estas y otras cintas, Doña Liber, como cariñosamente le decían, compartió estelares con los grandes del cine nacional, entre ellos: Pedro Infante, Jorge Negrete, Arturo de Córdoba, Pedro ArmendárizMiguel Aceves Mejía y Emilio Tuero por citar sólo algunos.

En cada una de sus cintas, Libertad Lamarque  mostró su talento como actriz y cantante  y se convirtió en figura emblemática para las mujeres latinoamericanas quienes se identificaron con los papeles de mujer abandonada, esposa engañada y madre sufrida, que al final siempre salía airosa y lograba la felicidad.

No obstante la popularidad alcanzada en sus películas, aunada a su trayectoria musical, más prolífica que la fílmica, muestra de ello son las 800 canciones que grabó, nunca obtuvo el Ariel, considerado el máximo galardón del cine nacional.

Aunque en su carrera recibió  innumerables reconocimientos,  el Ariel no llegaba y durante años lo veía pasar,  llegó a pensar que por se extranjera nunca se lo darían no obstante su labor en el cine nacional. Y como más vale tarde que nunca, meses antes de su muerte le fue entregado el Ariel de Oro por su trayectoria, con el cual vio coronadas sus aportaciones a nuestra cinematografía.

Hasta sus últimos días Doña Liber se mantuvo activa y muestra de ello fueron sus actuaciones en telenovelas como La usurpadora (1998),  que le permitieron a las nuevas generaciones conocerla, además de Carita de ángel (2000), telenovela de corte infantil producida por Nicandro Díaz, la cual grababa al momento de su muerte.

Su personaje en esta serie fue sustituido por otro interpretado por Silvia Pinal.

Libertad Lamarque se fue pero sus películas la mantienen vigente en el gusto del público que rió, lloró y canto con ella todas y cada una de sus canciones.

Por: Macarena Quiroz Arroyo

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